
Algunos dicen que existe
y algunos dicen que no,
pues huellas dejó a montones
Pero ver… ¡nadie lo vio!
Se tienen pocas certezas:
es grande, descomunal,
peludo como los monos
y blanco como un glaciar.
Anda flojo de papeles
respecto a su identidad:
lo llaman Yeti y Pie grande,
según la necesidad.
Abominable, le dicen
pero eso ya es prejuzgar
porque si nadie lo ha visto
¿qué se ponen a opinar?
Si vive en el Himalaya,
en Nebraska o Canadá
en Australia o en Tíbet
¡nunca nadie lo sabrá!
Lo que puede confirmarse
sin nadie que contradiga,
es que es el gran ganador
cuando juega a la escondida.