Iguales y diferentes

Los dos extremos del mundo
tienen cosas en común:
son blanquísimos y fríos,
tanto el norte como el sur.

A los dos los llaman polos,
no tienen husos horarios
ni todas las estaciones
(solo inviernos y veranos).

Las noches duran seis meses
pero no son tan oscuras
pues las auroras encienden
el cielo con mil figuras.

Y hasta aquí las semejanzas
que nos pueden confundir,
porque son muy diferentes
los dos polos entre sí.

Debajo del polo norte
no hay tierra donde pisar,
es una capa de hielo
que se extiende sobre el mar.

Su fauna es rica y variada:
es zona de osos polares,
de zorros, renos y búhos
y otros tantos ejemplares.

En cambio en el polo sur
la cosa es bien diferente:
Sus suelos blancos avanzan
encima del continente.

Con variedades de focas,
y muchísimos pingüinos,
ballenas que se pasean
por el mundo submarino.

Muy lejos uno del otro,
se saben diferenciar:
es cada extremo del mundo
un lugar particular.

La lista

Hay días que son soleados
incluso cuando no hay sol
(se sienten tan calentitos
adentro del corazón).

Me pasa cuando salimos
con mi familia a pasear
y también si alguna amiga
me invita a merendar.
Cuando la escuela organiza
un finde de campamento,
o hay clase especial de Ciencias
y hacemos experimentos.

Los días de cumpleaños,
el cuento antes de dormir,
la piyamada entre primos
y las clases de violín.
Los chistes que me dan risa,
las tardes con mis abuelos
las fiestas, las vacaciones
el postre y los caramelos.

Son tantas las cosas lindas,
hay tanto por qué reír
Te animo a seguir la lista
¿qué cosas te hacen feliz?

Como perro y gato

La primera vez pelearon
como perro y gato:
Batata ladraba
Guau Guau
Y Akiro, callado,
le mostró las garras.
Zas Zas
Los dos se miraban
fijamente
como midiendo
quién mandaba.

¿Quién mandaba?
A veces, Akiro
Miau Miau
andaba como si
la habitación
fuera un palacio
y él un gato emperador.

Pero otras veces, Batata
se rebelaba
se daba cuenta de su tamaño
de la fuerza
de sus patas
y avanzaba
Tap Tap
Y Akiro el gato emperador
se iba volviendo
pequeño
pequeñito
mínimo
minino.
(Y se escapaba)

Pero un día descubrieron
juntos
sin saber
sin querer
que se querían.
Batata movió la cola
Plas Plas
y Akiro dejó salir
Su Ron Ron
y así como si nada
como quien dice
ya es tiempo y ya era hora
empezaron a entenderse y a jugar
como perro y gato.

Del otro lado del mundo

Del otro lado del mundo,
con su túnica de seda
Aiko espera el nuevo año
con perfume a primavera.

Con grandes letras doradas,
Ha escrito con mano experta
mensajes de amor y dicha
sobre ventanas y puertas.

Ha puesto, con sus vecinos,
banderines y siluetas
que van pintando de rojo
cada rincón de la aldea.

Ya todo está preparado
para el baile del dragón:
El gran desfile se acerca
¡comienza la tradición!

Después el cielo se enciende
de fuegos artificiales
que Aiko verá, feliz,
rodeada de familiares.

Al fin, bajo la luz tenue
y cálida de un farol
comparten licor de frutas
Y pastelitos de arroz.

En tus manos (acróstico)

Esas acciones chiquitas
Las que a veces no se notan

Provocan cambios que afectan
Las cosas que más importan
Algunas son pan comido
No tan sencillas son otras
En todas hay desafíos
Tratá, probá ¡Tomá nota!
Al ave, dejala libre

Es su destino volar
Si querés tener mascota
Te dejo solo un consejo:
Adoptá (en vez de comprar)

Evitá ensuciar las aguas
No importa si es río o mar

Todos los peces merecen
Un hogar, no un basural
Sembrá un árbol, protegelo

Moderate y apagá
Aquellas luces que a veces
No precisás usar.
Ocupate y no te olvides:
¡Sos parte de este lugar!

Un misterio familiar

Hay un misterio en mi familia
que no podemos descifrar.
Ni la propia tía Elvira
nos lo ha podido explicar.

Si está en la pista de baile,
mi tía Elvira es un queso:
La pobre se paraliza
y no te mueve ni un hueso.

Pero si ríe… ¡Qué cosa!
Comienza la conversión,
no solo mueve su boca
¡Se pone el cuerpo en acción!

La primera carcajada
le hace temblar la barbilla
y el movimiento desciende,
con ritmo, hasta la rodilla.

Estira un brazo y el otro
repite ese movimiento.
Sus pies marcan el compás
con innegable talento.

Tenemos una certeza
en medio de tanta intriga:
Cuando mi tía se ríe
es muy buena bailarina.  

El festejo

“Dominga, ¿cómo va el locro?”
pregunta Doña Manuela
La negra dice: “Ya casi,
prontito estará la cena”.

Se va sintiendo el festejo:
La patria entera celebra.
Un señorito se abraza
con otro que vende velas.

Dominga encendió faroles
Temprano puso la mesa
y los cubiertos de plata
y la vajilla francesa.

Los invitados, vestidos
de tan distintas maneras:
se ven trenzas y peinetas
se ven ponchos y galeras.

Resuenan vals y cielitos,
pericones y minués.
Y cuando escucha el candombe,
Dominga mueve los pies.

“¡Negrita, ya somos libres!”,
le dice el niño Joaquín.
Y ella pregunta, bajito:
“¿Y cuándo me toca a mí?”

De paro

En alguna biblioteca
(así circuló el rumor)
se juntaron de improviso
las tildes del español.

Primero hicieron terapia:
“¡Todo el mundo nos olvida!”
Después dijeron: “¡Ya basta,
tomemos una medida!”

Así decretaron paro
por un tiempo indefinido
dejaron de trabajar
¡y comenzaron los líos!

Las playas de Mar de Ajó
se volvieron Mar de Ajo
¡Pobres peces, inocentes!
¡Qué mal aliento les trajo!

Un papá que conversaba
sentado en el comedor
se convirtió en una papa
y casi fue guarnición.

Y la abuela que una tarde
barrió toda la terraza
después tuvo que aguantar
un barrio sobre su casa.

Y hubo más, dicen que un chico
con la sábana jugó
A ver, piensen un poquito:
¿se imaginan qué pasó?

Idea

Cuando recién nos mudamos
mamá plantó la semilla
Yo iba al jardín y mi hermana
me llegaba a la rodilla.

Brotó una tarde de octubre
apenas dos, tres hojitas
Pero mamá hizo un festejo
y cocinó galletitas.

Nos dijo cómo regarlo:
¡No más de una vez al día!
El tallo se puso ancho
(en tronco se convertía)

Un día tuvo mil ramas
y muchas flores chiquitas
«¡Qué blancas y perfumadas!»,
opinaban las visitas.

Y ahora, que ya está grande
y lleno de mandarinas
me invade bajo su sombra
una idea repentina.

La pienso, la saboreo
¡Ay, qué idea más bonita!
¿Si como un gajo ahora mismo
y planto las semillitas?  

Ricitos tras las rejas

¡Es una nena adorable!
¡Y, ay, sus ricitos dorados!
Parece de propaganda
con su vestido a volados.

Pero aun así lo que hizo
no fue ninguna pavada
Es un delito y es grave:
“usurpación de morada”.

Los osos la denunciaron
con justísima razón:
como Pancha por su casa
los esperó en camisón.

A ver, no pedimos mucho:
¡Un poco de educación!
Preguntá antes de mudarte,
esperá la invitación.

¡Igual se la ve contenta
y tan feliz en la cárcel!
ya eligió una buena cama
y está dispuesta a quedarse.

El guardia se quejó un poco,
la acusa de confianzuda:
le exige de desayuno
té dulce con medialunas.