Estrategias

Con los miedos chiquitos
me basta respirar:
un suspiro profundo
y enseguida se van.

Con los miedos medianos
me cuesta un poco más:
Mi truco es distraerme,
olvidar que ahí están.

Con los miedos más grandes
intento conversar:
“¿Por qué me asustás tanto?
¿Qué tal si te esfumás?”

Con los miedos enormes
me dejo acompañar
(Es fácil ser valiente
si estoy con mi mamá).

¡Qué importa la estrategia
que, al fin, decida usar!
Al miedo, de algún modo
¡Lo voy a superar!

Deja un comentario