
Ni malo ni bueno soy:
como cualquiera en el mundo.
Mis dientes son afilados
en eso no me confundo.
Pero aclaremos un punto
para entendernos mejor:
También lastiman bastante
las armas del cazador.

Ni malo ni bueno soy:
como cualquiera en el mundo.
Mis dientes son afilados
en eso no me confundo.
Pero aclaremos un punto
para entendernos mejor:
También lastiman bastante
las armas del cazador.

Cuando la palabras sueltan este mundo
juegan y dibujan otro.
Combinan las texturas, los colores
incluso lo que no puede tocarse
pero vive más allá de los nombres…
El mundo es un ovillo
de palabras
que rueda
si aprendemos a jugar.


