¡Pim! con la varita
y el libraco viene
con la bruja Kika
«Quiero una manzana»
¡pom!, señala el plato
¡se evapora el gato!
«¡Quiero a mi minino!»
¡Pum! y el gato vuelve
convertido en pino
«¡Libro ineficiente!»
¡Pam! y, equivocada,
viene la manzana.
«¿Qué es lo que me aqueja?»
y el espejo, sabio,
pronto la aconseja:
¡Pem!, y ella obediente
para ver el libro…
¡se pone los lentes!

jaja, qué hermosa poesía. La Literatura para niños es tan…mágica!!!
Gracias, Luciana: ¡me gustan tus visitas!
Hasta las brujas, buenas o malas, tiene los mismos problemas con los años que las sanas!!
Ya sabes que me gusta.
Un beso
¡Gracias, María Ventura! Siempre valoro tu opinión, como en los viejos tiempos:-)