
Perdimos la señal
y estamos, ya lo ves:
desconectados
de la charla espontánea
y la mirada
fija
sobre el otro.
En modo avión
quedamos
y sin espacio en la memoria
para recordar
que afuera el sol calienta
y nos abriga
sin wifi
ni ningún filtro
que borre diferencias
que son muchas y lindas.
Capaz es hora
de reiniciar a fábrica
y recargar así,
las baterías.
De conectar,
por fin,
desconectando.
De darle like al mundo,
que todavía respira.