─¿Regamos las plantas? ─le dice mamá,y Renata corre por su regadera.
Pero entonces nota que alguien va detrás: si ella corre, avanza. Si está quieta, espera.
“Una nueva amiga” piensa y vuelve atrás. Y la nueva amiga se vuelve con ella.
Estira la mano, la quiere tocar. Pero más se acerca, la otra más se aleja.
Con su regadera la quiere mojar. Renata se asusta: ¡tiene otra cabeza!
Corre apresurada sin mirar atrás, y con la manguera casi se tropieza.
─¡Ahora yo! ─ enseguida pide a su mamá. Riega las baldosas, riega las macetas.
Y la ve a su amiga justo por detrás ¡con una serpiente que se le atraviesa!
─¡Quiero entrar!—le dice pronto a su mamá. Y también le pide ya su mamadera.
Se queda dormida y empieza a soñar con la nueva amiga que se quedó afuera.

Hermoso cuento, me encantó de principio a fin:)
Muy lindo el efecto de nieve que le agregaste al blog.
Muchas gracias por el comentario y yo también te deseo una muy feliz navidad y espero que volvamos a hacer proyectos juntas en el 2010.
Besos 🙂