Iba caminando Lucas aquel día
por las asombrosas calles del espejo.
Por allá adelante pudo ver a Alicia
que con Humpty Dumpty muy alegre hablaba.
Casi la llamaba Lucas pero en eso
vio justo a un soldado que se le acercaba:
─Voy para la guerra ─dijo en un bostezo─
Chivirín ─decía ─. Ajajá─cantaba…
─¿Cómo es que te llamas? ─preguntó al soldado.
─Soy Mambrú, mi amigo ─Chivirín, cantaba
─¿Te vas a la guerra? ─dijo preocupado
─Ajajá ─decía, mientras se marchaba.
Mambrú caminaba muy rápidamente
─Vuelvo para pascuas ─crédulo opinaba.
Lucas tarareaba dentro de su mente
la canción y entonces todo se aclaraba… Sigue leyendo









