Había una vez doce hermanas
que bailaban un montón
pero nadie descubría
en dónde estaba el salón…
Las zapatillas gastadas
delataban su afición,
y aunque todos sospechaban
y prestaban su atención
nunca nadie descubría
el secreto, y la misión
de sorprender la diablura
quedaba sin solución… Sigue leyendo
