
Dominga saca agua clara
del gran aljibe del patio,
el niño Alfonso patea
una pelota de trapo.
Su hermano Luis juega solo
con un enorme balero.
con soldaditos de plomo
se entretienen los gemelos.
Antonio eleva contento
un precioso barrilete
lo ayuda con esa hazaña
el mayor, de diecisiete.
De la ventana, los mira
La más pequeña, Beatriz
Que acuna a su muñequita
De cáscara de maíz.
Cuando a la tarde los siete
Juegan a la rayuela
Dominga les sirve un poco
De arroz con leche y canela.