…Y dejemos de engañarnos: educar a nuestros alumnos no es prepararlos para una pronta inserción en el mundo laboral. No contribuyamos a repetir esquemas sociales; hagamos, en cambio, que la enseñanza esté al servicio del ascenso de clases. Por supuesto, antes que desocupados, que sean cadetes…¿pero por qué no apuntar más alto? ¡Argentina también precisa dirigentes! ¡Hagamos una nueva Revolución de mayo, compañeros! Gracias… Ángela es vitoreada. Por los profesores, claro. Sigue leyendo