Contexto equivocado

En ese instante, todos supimos que jamás volveríamos a vernos. Los dos nos miraban entre nostálgicos y alegres, nerviosos por no poder ocultar la envidia irreprimible que indudablemente  también habríamos sentido Juan y yo, de haberse dado las cosas al revés. No quise ver a sus niños, porque se habrían dado cuenta de la lástima en mis ojos. Pensé en darles el teléfono o la dirección para que aquella amistad florecida en el dolor no se marchitase en su capullo. En cambio, cerré la puerta y salí de Neonatología.  Quién sabe si los mellizos López se salvaron, a veces pienso en ellos cuando veo a Nacho gateando por la casa.

Mímesis

-Lo siento, hicimos lo que pudimos. Está muerto -lo dijo con tal histrionismo que le creí, absolutamente le creí cada palabra.  El pensamiento indecoroso me consumió por entero: estaba tan guapetón con su ambo de doctor y los ojos tan llenos de culpa… “¿Muerto?”, pensé y le miré los labios todavía mojados por las palabras que acababa de lanzar al vacío, como si no estuviéramos en el tablado ni hubiera gente en el palco observándonos. Tantas veces ensayar una respuesta para que ahora…La escuché a la otra con su vestidito de enfermera de playboy soplándome tras bambalinas, y una lágrima me recorrió la mejilla aunque no me lo pedía el libreto. Esa noche el público nos aplaudió como nunca pero yo me volví sola a casa.    

Los tres pelos de oro del diablo

(ADAPTACIÓN DEL CUENTO DE LOS HERMANOS GRIMM)

Érase una vez un rey muy orgulloso que un día escuchó el presagio de una adivina: unos pobres campesinos acababan de tener un niño que en catorce años se casaría con su hija la princesa. Sin dudarlo, el cruel monarca se dirigió a la campiña para engañar a los felices padres y abandonar al pequeño a orillas de un río muy profundo. Y no habría vuelto a pensar en esto si no fuera que, años más tarde, un molinero le dijo:
– Hace catorce años encontramos a este joven al borde del río, y lo criamos como si fuera nuestro hijo. Sigue leyendo

El plumaje del pavo real

(ADAPTACIÓN DE UN MITO DE OVIDIO)

Fotografía tomada de www.ojodigital.com

Fotografía tomada de http://www.ojodigital.com

Cuentan que en los montes del Olimpo, vivían hace tiempo muchos dioses. Zeus, el más grande de ellos ─dios de la luz y del rayo, soberano de los hombres y los dioses─ reinaba en los cielos, junto a su mujer, la hermosa diosa Hera. Y a pesar de que este dios sin igual era capaz de dominar las tormentas más violentas, guardaba en su corazón un terrible miedo: Sigue leyendo

El impostor

A LUCILA M. Y SU FAMILIA QUIENES SIN QUERERLO FUERON ARTÍFICES DE ESTA HISTORIA.

 

 

Entonces cuando me siento observado por el objetivo todo cambia: me constituyo en el acto de posar, me fabrico instantáneamente otro cuerpo, me transformo por adelantado en imagen.

ROLAND BARTHES

 

Ya casi son las nueve. Estela y Agostina salieron para la Iglesia hace más de una hora. Debe estar llena, seguro; las participaciones decían ocho y media. Ocho y media porque pensábamos llegar a las nueve, claro. Es raro verla sosteniendo el ramo de jazmines, mirando la cámara, recogerse la larguísima cola de voile blanco. Es raro no poder escuchar nada más allá del flash y las indicaciones del fotógrafo. Lara está bellísima. No sé por qué ahora ha vuelto la moda de antaño: los vestidos ceñidos al cuerpo, los guantes, los tocados bordados a mano. Creo que se parece a la fotografía aquella de mi abuela Clotilde, esa que quedó amarilla con los años. Sigue leyendo

Una elefanta azul

 

Imagen bajada de www.mundofotos.net

Imagen bajada de http://www.mundofotos.net

 

Yo quiero traerme a casa

una elefanta azul

con moños en las orejas

y un camisón de tul

 

Me regará las plantas

yo le daré yogur

servido en una bandeja

de fino papel tisú

 

Caperucita y el lobo

Se me cayó ayer un libro,

y entonces se me escaparon

los personajes del cuento

preferido de mi hermano.

Caperucita corría

con su canasta asustada

y el lobo la perseguía

sin darse cuenta de nada

¡Qué berrinche se agarraron

cuando a los dos atrapé!

Dentro del cuento los puse

y el libro pronto cerré.

La tormenta

Imagen tomada de http://www.educima.com

Imagen tomada de http://www.educima.com

Fue una noche de tormenta

(por lo menos lloviznaba)

y la luna tenebrosa

me miró por la ventana…

Era un ruido muy siniestro

¡si yo mismo lo escuchaba!

¿sería el ogro de los cuentos

o era el viento que silbaba?

 

Mi mamá volvió a arroparme

y gritó como espantada:

pues no vio que mi cabeza

estaba bajo de la almohada

 

Ay qué miedo que tuvimos

esa noche de tormenta

Ay qué miedo cuando el susto

tanto ruido nos inventa.

Buuu

 

fantasmin

La ilustración es de Florencia Bini y fue hecha especialmente para este poema que La Luna Naranja publicó en Octubre de 2009. http://www.ilustracionesflor.blogspot.com/ y http://www.lalunanaranja.blogspot.com/

 

Fantasmín está muy triste
porque no puede asustar:
tiene cara de payaso
y mirada angelical
La otra noche un pequeñito
en el cuarto lo encontró
¡Se cayó el niño de espaldas,
tanta risa que le dio!