Este era el prefacio que inicialmente abriría el libro La manzana de Blancanives y otros cuentos enrimados, que está saliendo del horno en estos días…Por esa cosa nostálgica que me da a veces con los textos que se quedan a mitad de camino (probablemente no lo valgan, y por eso se quedan a mitad de camino) decidí publicarlo aquí y de paso contarles en qué ando. La imagen es de Silvia Jacoboni, Perica, que fue quien ilustró maravillosamente las 86 páginas del libro:
─Dime cuál, espejito
es la historia más bella.
¿No es verdad que la rima
que mi letra refleja?
─Mis perdones, Alteza
mas disiento de usted:
No es su pluma la dueña
de estos lindos poemas…
─¡Otra vez no me dejan
ser la autora primera!
Allá van los fantasmas
que me dejan afuera:
¡Va Hans Christian y al lado
su emotiva tristeza;
Scherezada contando
orientales sapiencias;
Lewis Carroll, su genio,
de innegable grandeza;
Don Perrault, Don Collodi
y la dupla perfecta
de los Grimm y James Barrie
con la gloria se quedan!
─Ni siquiera─ me dijo
con su sabia franqueza─.
No son de ellos tampoco
las historias que cuentas.
Son en cambio del tiempo,
del lector que recrea,
más allá del primero
que sembrara la idea.
Cuando vive un relato
en las voces ajenas
ya no sabes el nombre
del autor que lo hiciera.
Es del niño, del padre,
de la madre, la abuela,
de la niña, del primo,
del maestro de escuela,
del vecino, el amigo
del actor, del poeta,
de ejemplares antiguos,
de ediciones modernas…
¿Ya lo entiende, su Alteza?
¡Ni Hans Christian tallado
de emotiva tristeza
ni los mil y un relatos
de la bella doncella
ni el genial Lewis Carroll,
de innegable grandeza
ni Perrault ni Collodi
ni la dupla perfecta
de los Grimm y James Barrie
con la gloria se quedan!
Las historias más bellas
son historias sin nombre,
sin autor, que se aferran
al lector y se vuelven
repetibles y eternas…

Buenísima seño,esta genial!!.Me encantó.
¡Gracias, Juli, bonita! Por este, y el comentario de más abajo:-)